Para entrar en la zona de asociados por favor identifíquese con su nombre de usuario y clave de acceso. Gracias.

ANDECE: Zona de Asociados

Acceso
Contacto
Asóciate!
Suscríbete a los boletines!

social01social02

social03social05

 

   

       


Principios básicos para el proyecto con elementos prefabricados de hormigón (Parte 2)

Ver entrega anterior: Principios básicos para el proyecto con elementos prefabricados de hormigón (Parte 1)

Adaptabilidad de los elementos prefabricados de hormigón al proyecto

El prefabricado de hormigón puede presentar "opciones" de diseño, es decir, las piezas pueden ser estándar o no, adoptando una solución de catálogo si la obra lo permite o planteándose la posibilidad de realizar una fabricación en serie de una nueva pieza ad hoc si la obra lo requiriese. La tabla siguiente que nos ha permitido anteriormente introducir la clasificación general de los distintos elementos prefabricados de hormigón, nos sirve ahora para exponer su grado de estandarización orientativo, yendo desde elementos seriados (cada fabricante cuenta con una gama determinada: medidas, tipos de hormigón, acabados, armaduras, sistemas de conexiones, etc.) hasta elementos que se adaptan expresamente a los condicionantes particulares de cada proyecto u obra. Haremos una aproximación indicativa al respecto:


1) Elemento totalmente estandarizado de características fijas (dimensiones, acabados, propiedades técnicas, etc.);
2) Elemento estandarizado pero que admite determinados cambios en algunas de sus variables, a fin de poder adaptarse a los requisitos específicos del proyecto;
3) Elemento estandarizable: nos podemos encontrar indistintamente con productos de catálogo o productos “a la carta”;
4) Elemento “a la carta”: el fabricante dispone de la capacidad para producir determinados elementos con una serie de limitaciones, pero los adecúa según los requerimientos del proyectista o cliente, según el caso;
5) Piezas especiales: elementos no sujetos a un estándar de fabricación.



Planificación de la obra

Es indudable que una de las grandes ventajas que ofrece la construcción industrializada con elementos prefabricados de hormigón, frente a otros métodos más convencionales, está en la rapidez de ejecución y en un riguroso cumplimiento de los plazos establecidos, todo ello repercutiendo de manera beneficiosa en el coste total de la obra. Es cierto que en la planificación de la obra deben considerarse numerosos factores (las unidades prefabricadas podrán interactuar con otras partidas edificatorias), pero es recomendable que durante la fase de diseño se definan cuándo y cómo se irán entregando los elementos prefabricados a la obra, de forma que se optimice toda la secuencia del proceso (fabricación → transporte → ejecución).


 
Figura.- Edificio de la Universidad de Navarra (España). Diagrama de Gantt: estudio comparativo en la fase de proyecto, entre las dos soluciones constructivas (in situ vs prefabricada) que fueron valoradas

Algunas consideraciones sobre los materiales

Aunque lo explicaremos más detalladamente en el módulo 5 de fabricación del primer curso [+], podemos presentar algunos matices que hay que tener en cuenta durante el proyecto. Salvo elementos de hormigón en masa (algunos pavimentos, mobiliario urbano, etc.), la prefabricación “arma” o “pretensa” el hormigón para mejorar sus características resistentes. En el caso del hormigón pretensado, la necesidad de una transferencia rápida de tensión suele obligar a obtener a 16-24 horas una resistencia de hormigón elevada para poder destesar los cables.

El caso de los prefabricados de hormigón armado no es tan exigente, pero la necesidad del desmoldeo rápido para conseguir una pronta reutilización de los moldes y seguir produciendo, plantea también exigencias altas de resistencia a edades tempranas (< 24 horas).

Los aceros pretensados tienen una resistencia a tracción aproximadamente 3,5 veces superior al acero de armadura normal, que se utiliza para las armaduras sin pretensar. Utilizando aceros pretensados se puede ahorrar material, es decir, materias primas, energía, etc. Por ejemplo, con los alveolos de las placas alveolares pretensadas se puede reducir casi a la mitad del peso, en comparación con una placa maciza con una capacidad de carga similar. Además de un menor esfuerzo por el peso propio, esta solución aporta un notable ahorro de recursos. También el diseño es sí de las piezas se puede racionalizar. Un ejemplo de racionalización está descrito por los últimos desarrollos de grandes vigas de techo para edificios industriales, en donde, gracias a un diseño ingenioso, se ha podido ahorrar alrededor de un 30% de hormigón.

Aproximación al concepto de calidad durante la fase de proyecto

La calidad está íntimamente vinculada a la fase productiva, pero de algún modo también tiene cabida durante la etapa de proyecto. Normalmente se tiene a infravalorar el control del proyecto, que puede influir negativamente en las fases posteriores, algo que como ya se ha ido comentando, adquiere una mayor importancia en la construcción con elementos prefabricados.

La calidad de una obra depende en más de un 50% de la calidad del proyecto.

La fase diseño, especialmente la planificación y estudios previos al proyecto, será adecuada si se entienden perfectamente las necesidades y expectativas de los explotadores o promotores del edificio u obra civil, independientemente de que sean los usuarios finales. La calidad de conformidad responderá a la adecuación a lo previsto (plazos, costes, calidad de ejecución, etc.). Por último, el gestor de la infraestructura (por ejemplo, una empresa concesionaria de una autopista, una administración pública, un propietario de una vivienda, etc.) comprobará a lo largo de la vida útil de la misma su adecuación a sus expectativas (cubre sus necesidades, es segura, de bajo mantenimiento, de larga vida útil, etc.).

Mientras la construcción convencional se caracteriza por su carácter itinerante (el equipo de obra tiene que reconstruirse y desplazarse a la ubicación de cada nueva obra que se inicia) no resulta fácil aprender de los errores (las no conformidades detectadas no suelen aplicarse en otras obras). Como consecuencia, no se llevan a cabo acciones correctoras y las mejoras de calidad son escasas. Por otra parte, no ocurre lo mismo con la industrialización ya que en fábrica la mejora de proceso se beneficia de un control y detección de los problemas más rápido y de personal más especializado (sustitución del albañil por instaladores-montadores).


Importancia de los software

También es inevitable abordar el papel que desempeñan hoy en día las herramientas informáticas, que suelen estar adaptados a la reglamentación del lugar de uso. Nos podemos encontrar con programas comerciales de reconocida solvencia o, incluso con desarrollos de software propios y adaptados a las necesidades, experiencia y capacidades técnicas y productivas de cada empresa.

Fuente: Curso de Especialidad Básica – Conocimiento de la construcción industrializada y sostenible con prefabricados de hormigón o concreto. Módulo 4 “Bases de proyecto con elementos prefabricados de hormigón. Parte 1: Generalidades