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Barreras y pretiles

Los sistemas de contención prefabricados de hormigón son hoy ya uno de los elementos típicos que nos encontramos en los márgenes y medianas de la red viaria. Su creciente presencia es resultado del progresivo aumento de las exigencias reglamentarias, que obligan a garantizar una respuesta adecuada de los sistemas de contención en caso de impacto accidental de los vehículos, siendo los sistemas formados por elementos prefabricados de hormigón los que ofrecen una mejor respuesta dentro de todos los materiales en términos de seguridad (disipación de energía, fiabilidad, capacidad de redirección de los vehículos, etc.) además de otros aspectos como rapidez y control de ejecución que influyen en el coste global final de esta importante partida en los proyectos de carreteras.

Podemos distinguir TRES TIPOS DE ELEMENTOS según su aplicación.


Barreras de instalación definitiva: también conocidas como New Jersey por su procedencia, se trata de elementos que se colocan en los márgenes exteriores y medianas de las carreteras, proporcionando un cierto nivel de contención a un vehículo fuera de control y disminuyendo la severidad del accidente, mediante la absorción de una parte de la energía cinética del vehículo y la reconducción de su trayectoria.


barreras 2


Otra variante son las barreras diseñadas específicamente para colocarse en los márgenes de los túneles, donde por lo general existe una limitación de espacio en la parte posterior por lo que deben asegurar un menor desplazamiento en caso de colisión. También podemos hacer mención a las llamadas transiciones, barreras prefabricadas situadas en los extremos que se deben unir a otros sistemas de contención de diseño o material distintos.

 

Barreras de instalación temporal: se trata de una barrera muy similar a la de instalación definitiva, pero a la que no se requiere que se superen los ensayos de impacto normalizados ya que se destinan a usos provisionales en tramos con una limitación de la velocidad (por ejemplo, zonas de obras). 

 

También se ha hacho muy popular este producto para delimitar zonas en las que se pretende evitar la invasión de determinados espacios.

 

Pretiles para puentes: son sistemas de contención de vehículos (funcionalmente análogos a las barreras) que se disponen específicamente sobre puentes, obras de paso y eventualmente sobre muros de sostenimiento del lado del desnivel.

 

Se trata de elementos a los que se requiere, por lo general, garantizar el máximo nivel de contención, ya que del comportamiento en caso de choque dependerá que el vehículo pueda caer al vacío con las consecuencias fatales para sus ocupantes si esto se produjese.

 

ALGUNAS CONSIDERACIONES DE DISEÑO

 

Los fabricantes disponen de un catálogo de soluciones, que permiten adecuar cada uno de los modelos a las exigencias normativas que rijan cada tramo de carretera, definidas generalmente por el nivel de contención que depende de aspectos tales como la velocidad máxima de circulación permitida, la intensidad media de vehículos o el riesgo de accidente que se pretende minimizar. La clasificación del nivel de contención se suele realizar en laboratorios de ensayo, que disponen de una pista de ensayos en los que se realiza una simulación real del accidente, mediante el impacto controlado del vehículo contra el sistema de contención. Dichos niveles están normalizados y se clasifican por el tipo y masa del vehículo a emplear (normalmente uno ligero de en torno a 1 Tn. y otro pesado desde 10 hasta 38 Tn), la velocidad y el ángulo del impacto. 

 

Además, otro actor importante en caso de accidente son los motoristas. Por esta razón, también se está empezando a desarrollar sistemas específicos que mejoren la capacidad de respuesta de los sistemas minimizando los daños personales de éstos.

 

El comportamiento del sistema depende fundamentalmente de las características geométricas y mecánicas de los elementos individuales constitutivos pero fundamentalmente de la respuesta del conjunto. Las medidas habituales de los elementos van desde los 2 m (piezas generalmente destinadas a conformar tramos curvos) hasta los 6 m, alturas entre 0,8 y 1,2 m y anchuras en la base entre 50 y 70 cm, teniendo una sección simétrica en la mayoría de los casos. Se fabrican en hormigón armado. En los extremos de las barreras, se suele disponer de un mecanismo de conexión o acoplamiento (normalmente patentado) para que el sistema actúe de forma conjunta y no de forma separada. 

 

La compacidad y densidad del hormigón permite obtener una excelente respuesta en la colisión del vehículo pesado (camión o autobús); en el caso del vehículo ligero (turismo), la capacidad de respuesta depende de la flexibilidad conjunta que ofrezca el sistema, basada fundamentalmente en el mecanismo de conexión de las barreras (machihembrado, anclajes metálicos, etc.). 

 

En el proyecto estructural del puente en el caso de los pretiles, debe tenerse en consideración tanto el peso propio del pretil como las acciones que pueda éste transmitir al tablero en caso de choque. En el caso de impacto de un vehículo ligero, el pretil se comporta rígidamente y los esfuerzos producidos se absorben plenamente por el tablero sin deformación del anclaje. En el caso de un impacto más severo, el pretil no transmite todos los esfuerzos al tablero ya que parte se absorbe por la deformación del anclaje dúctil.

 

Los pretiles suelen disponer de una barandilla metálica superior cuya función consiste en evitar que los vehículos con centro de gravedad alto no vuelquen aumentando la altura efectiva del elemento, algo muy importante para la seguridad de vehículos como trailers o autocares.


pretil con imposta curva prevalesa


En ocasiones, el pretil tiene un perfil exterior redondeado para mejorar su valor formal, por lo que también es conocido como pretil-imposta.

 

A estos elementos se les pueden añadir otros, como por ejemplo sistemas de iluminación a base de LED´s para facilitar los límites de la calzada o para la visualización de la dirección de evacuación en caso de siniestro en el interior del túnel; o también disponer de perforaciones en la cara superior para encajar otros elementos como vallas, barandillas o paneles acústicos.

 

ALGUNAS CONSIDERACIONES DE PUESTA EN OBRA

 

La colocación se hace normalmente de manera sencilla, aunque en ocasiones pueden llegar a disponerse en doble hilera para elevar la seguridad de la vía.

 

En el caso de las barreras, su colocación puede realizarse mediante apoyo directo de las mismas sobre la calzada, sin necesidad de fijación a la misma (gran velocidad de ejecución) limitándolo solamente a las barreras extremas (terminales). Una ventaja añadida es que en caso de accidente, éstas son repuestas con gran agilidad y sin tener que hacer ninguna obra sobre el firme.

 

Los pretiles no suelen disponer de margen lateral de desplazamiento por lo que deben quedar anclados al borde del tablero del puente. En caso de existir acera peatonal, el pretil deberá además servir de elemento separador entre la calzada y la propia acera. 

 

SITUACIÓN REGLAMENTARIA

Estos sistemas están obligados a disponer de marcado CE según la norma europea EN 1317-5. Con respecto a los criterios de instalación, selección del nivel de contención o el empleo de sistemas adicionales de protección de motociclistas, está en vigor la Orden Circular 35/2014 de Sistemas de Contención de Vehículos del Ministerio de Fomento [+]

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